No conseguimos lo que nos proponemos entre otras cosas  por falta de concentración y sobre todo de enfoque, y seguramente por no definir los detalles y los objetivos,  si diseñamos cuidadosamente el plan de acción que se habrá de llevar a cabo.

 

Para saber el camino que deberás tomar para llegar a tu destino y desarrollar el proyecto de tu meta más completo,

necesitas hacerte estas preguntas:

¿En dónde estas ahora?

Para poder saber qué camino tomar para llegar a un lugar, primero necesito tener como referencia en dónde estoy ahora para hacer mi plan de cómo llegar. Si quieres ir a una Ciudad específica, buscas en el mapa y localizas el camino que debes tomar desde donde estás hasta donde quieres llegar. Si no sé en dónde estoy, no sabré qué camino tomar. Entonces define primero en dónde estás en estos momentos de tu vida, para que te ayude a tener claro en tu mente, cuáles son tus circunstancias y definir con ello tu situación actual. La segunda pregunta que te debes hacer es:

¿Qué es lo que quieres lograr?

Necesitas definir bien qué es lo que quieres hacer con tu vida de ahora en adelante para poder hacer tus planes y ponerte a trabajar en ellos.

¿Cómo te sentirás cuando hayas alcanzado tu meta?

Está probado que visualizar lo que deseamos nos ayuda a enfocarnos en ello, pero es aún mejor cuando además de visualizarlo, le pones emociones.

¿Cómo te sentirás cuando hayas conseguido lo que quieres? Involucrar los sentimientos y practicar esto diariamente con tus metas, es para que tu mente se mantenga enfocada en las prioridades de cada día que te llevarán a conseguirlo.

A esto le podemos añadir que también es importante disfrutar del proceso en el que estás trabajando para realizar tu meta. No es necesario que llegues para que seas feliz, sino ser feliz a lo largo del camino. Disfrutar cada momento de lo que estás haciendo y visualizando el trabajo ya terminado te dará la energía positiva para seguir con fuerza en tu objetivo.

un saludo

Francisco R. Blanco

Oma

por tu exito